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jueves, 3 de abril de 2014

El Gran Hotel Budapest








En el ultimo festival de Berlin el Jurado le otorgo el Gran Premio a esta Película dirigida por Wes Anderson , protagonizada por Ralph Fiennes y Tony Revolori y con un reparto de quitarse el sombrero, entre los que se encuentran Saoirse Ronan ,Edward Norton, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Jude Law, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Tilda Swinton, Harvey Keitel, y podria seguir enumerando un largo etc. Y con esto y poco mas me dispuse a ver el Miércoles de la Fiesta de el Cine este film , sin saber muy bien que iba a visionar, dándome alguna pista el sello inconfundible de este director tan especial. , que si he de ser sincera , no me había cautivado en exceso, de hecho no le había encontrado el gusto, exceptuando en Los Tenenbaums. Una familia de genios.
Y así me encontre con esta historia delirante , absurda ( en todo el buen sentido de la palabra) y genial narrada por Zero Moustafa, el rico propietario de el Gran Hotel Budapest. Y es un escritor de prestigio , encarnado por Jude Law, quien tiene la suerte de escuchar como el señor Moustafa llego a heredar este histórico hotel, ahora en los años 80 en declive, pero que lucio a principios de siglo el magnifico resplandor de el glamour y la ostentad. Y así , nos remontamos a los años 30 , cuando nuestro narrador era aun adolescente y entra a trabajar de botones en el Gran Hotel, a las ordenes de Gustave H (Ralph Fiennes ) , conserje exquisito en sus formas, recto y exigente en su trabajo, amante de mujeres que hace años perdieron la juventud, pero que el tiempo las dota de infinitas riquezas. Y es una de estas damas, la que previsiblemente se acuerda de su amado conserje en las vísperas de su muerte, y le deja en herencia un cuadro de infinito valor , que por supuesto sus hijos no están dispuestos a perder. Y esto desata una serie de catastróficas desdichas que llevaran a nuestro protagonista a embarcarse en un sinfín de despropósitos y aventuras a cual mas disparatada.

Genial, absolutamente genial, no tengo mejor calificativo para esta película, este cuento moderno que nos llena de una absoluta simpatía hacia unos personajes , a cada cual mas rocambolesco. Porque el film es un juego de titeres, es un circo ambulante, es una película ágil y dinámica hasta el final, es un divertimento que te produce la misma sensación que montarte en un tiovivo o subir a la noria. Es mantener la sonrisa durante los 90 minutos de metraje, como cuando de niño veías tus dibujos favoritos. Porque tiene mucho de dibujo animado, de el Coyote y el Correcaminos, de Sherlock Holmes o de incluso el Captain Gadget. Situaciones delirantes que te hacen reír a carcajadas, como lo hacían aquellas películas de los 80 , por mencionar algunas Aterriza como puedas o Top Secret me vienen a la memoria.

Pero no nos confundamos , El Gran Hotel no es como otras películas, es única y original , no solo por su estética maravillosa llena de colores y paisajes nunca antes vistos desde este prisma que nos presenta Anderson, si no porque es mil películas en una. No es solo una comedia, con un humor inteligente, absurdo e incluso negro, todo a la vez, es también un homenaje a las películas de espías, es una novela detectivesca en un marco bélico , con fugas carcelarias ( por favor que momento), y todo ello tratado con absoluta precisión y enmarcado en un perfecto compás, donde nada sobra ni nada falta. Multitud de detalles calculados al milímetro, que hacen necesario el visionado mas de una vez, aunque a mi desde luego no me pesara. Donde cada uno tiene su papel, deseoso de interpretar, de participar en esta fiesta visual, con absoluta entrega se enfundan su disfraz y solo te queda esperar la aparición de el siguiente camaleón y disfrutar .Fantástica la pareja protagonista, con un Ralph Fiennes desatado y encantado en su faceta cómica y un joven descubierto Tony Revolori , al que le sobran las palabras, solo ha de mirar a cámara con ese gesto de inocente y perplejo compañero de fatigas para asegurar la comedia.

Se que debe tener errores, seguro que muchos los encontraran, pero yo no puedo si no decir que estoy encantada de haber disfrutado tanto con Gran Hotel, que si el cine es la mezcla perfecta de calidad y entretenimiento , esta es una gran película. Por mi parte voy a darle otra oportunidad a Wes Anderson y voy a ver todas aquellas películas que aun no he visto de el, aunque estoy segura de que superar esta va a ser muy complicado.


                                


miércoles, 5 de febrero de 2014

El Lobo de Wall Street.

Martin Scorsese entiende a la perfección el Séptimo Arte, es un virtuoso que sabe escribir con mayúsculas cada película que realiza. Mezcla como nadie el espectáculo con la denuncia social, trata los temas más escabrosos de la sociedad con la mano del ilusionista. En cada una de sus películas, y es verdad que yo soy una incondicional de este director, muestra la corrupción, el ansia de poder, la podredumbre de quien gobierna en realidad cada uno de nuestros pasos con total falta de pudor y paños calientes. Lo mismo da que hable del nacimiento de una nación como EEUU plagada de bandas y corrupción política en Gangs of New York, de los tentáculos de la mafia que toca desde la política hasta el departamento de policía de Massachusetts en Infiltrados, o de el antihéroe de los setenta norteamericanos, década triste y amargada, que desemboca en estallidos de violencia como en Taxi Driver. Si, Scorsese retrata como nadie esa parte desagradable de una sociedad que se hace la ciega y mira hacia otro lado y no quiere ver lo evidente, que el crimen y la codicia están tan presentes en nuestra vida que ya son amablemente aceptados e incluso venerados. En el Lobo de Wall Street se hace más evidente que nunca. El protagonista Jordán Belfort es un crack del timo de la estampita, sin escrúpulos, a quien solo le ciega el dinero y el conseguir más dinero, sin importar las consecuencias. Pero nos cae bien, incluso se le llega a considerar un Robín Hood porque en un momento de su vida decide que solo va a robar a los ricos, pero claro, con la diferencia de que no se lo da a los pobres, o si, porque es cierto que hace ricos a muchos pobres desgraciados que trabajan para él, los cuales por supuesto le consideran un héroe. Y es aquí donde nos encontramos con el sueño americano... cualquiera sin escrúpulos con unas nociones básicas de economía y mucho mucho mucho morro puede llegar a ganar millones de dólares a la semana, lo dicho, el sueño americano. Pero tampoco debemos irnos tan lejos para vivir este sueño, aquí mismito en este país tenemos tantos y tan buenos ejemplos de que si hay que robar que sea a lo grande, y así después de cumplir penas irrisorias de cárcel podrás disfrutar de una vida larga y prospera con esas cuentas que tenías en Suiza tan bien blindadas y además gozar del favor de la sociedad e incluso dedicarte a dar coloquios en Universidades, publicar libros, o, en el mejor de los casos, como el que nos acompaña, forrarte con los derechos de autor de tu propia película. Si señores, ser un sinvergüenza sin conciencia te da muchas satisfacciones. Sin por supuesto contar, con la pedazo de vidorra que te has pegado hasta que te han pillado. Y Scorsese nos lo muestra en El Lobo de una manera totalmente lúdica, casi demencial, como si de un circo se tratase. ¡Pasen y vean el maravilloso espectáculo de Wall Street, que como en todo circo que se precie no faltan ni los enanos ¡(grandiosa la conversación sobre los márgenes legales de dicho entretenimiento). Quien la ha visto y solo se lleva que hay demasiado sexo y demasiadas drogas, lo siento pero no ha entendido nada. Es cierto que lo hay, pero señores, la realidad siempre supera la ficción. Y si en el exceso esta la verdad, pues bienvenido sea el exceso. Esta película es como un videoclip de 3 horas y cuarto, Que el ritmo no pare, no, no y no para¡¡¡ es asombroso como no te cansas de verla, como piensas que ya no puede ir a más, y no solo va a más, sino que roza lo vehemente. Me quedo con un montón de escenas y diálogos a cual mejor, pero sin caer en Spoilers, decidid vosotros mismos. Y por supuesto además de un magnifico guion adaptado (no olvidemos que es una historia real), fotografía, música, debo destacar las interpretaciones. No solo de Leonardo DiCaprio (por el cual todo aquel que me conoce ya sabe mi devoción) si no por unos magníficos secundarios, mencionando esa breve pero inolvidable interpretación del irreconocible Matthew McConaughey, que hay que ver cómo ha crecido este actor, y ese grandísimo compañero de "viajes" y más "viajes" de Jordán Belfort, Johan Hill, con su más que merecidísima nominación a los Oscar. Y hablando de Oscar, espero que se lo lleve DiCaprio, pero creo que no será así, y no porque no haya demostrado ya de sobra su talento como actor, y esta interpretación haya sido el escalafón de su consagración, que aún tengo que aguantar comentarios del tipo ya no es una cara bonita, o no está mal , últimamente escoge bien sus papeles...etc. etc.¡ Por favor¡ Si hizo Titanic hace 20 años , pero en todos y cada uno de sus papeles ha demostrado no solo un gran talento interpretativo, sino una inteligencia que muchos querrían escogiendo sus papeles, tanto de protagonista como de secundario. Y que yo sepa nadie puede comentar un spot publicitario donde salga enseñando esa cara bonita de la que todos hablan. Y sin más, os aconsejo a todos que veáis El Lobo de Wall Street porque vais a ver una película con mayúsculas.